Ascender a las Montañas de Bhoireann es adentrarse en el dominio de la roca y el viento. Esta escarpada región da cobijo a 34.630 montañeses de carácter tan duro como la piedra que pisan. Desde las alturas domina Rhunda, la inexpugnable capital que reúne a 25.000 de sus gentes. El resto de la población se aferra a las laderas en pequeños y aislados refugios: la mística Papiro (4.850 hab.), el recóndito enclave de Bethlehem (2.900 hab.), y las diminutas aldeas de Tura (980 hab.) y Lutan (900 hab.).