Bu consagró Buidan al éter, gobernándolo sin tronos ni murallas, sino a través del silencio. Aquietó los lagos para que reflejaran el alma del cielo, silenció los bosques para que escucharan a los espíritus y guio a pueblos pequeños por elección, donde la espiritualidad protegía al reino mejor que
cualquier ejército.
Cuando acabó su trabajo se transformó en Daruga, un gigantesco caballo blanco que, según las leyendas, tiene la altura de un treinta hombres, jamás se le ha visto y desprende un olor muy característico que atrae a las almas que se han perdido.
Existe una región en Buidan, la más al norte, que fue bautizada como Tierras de Daruga, en su honor.
Bu solo tuvo una hija, llamada Tasayi.

tasayi
Tasayi fue una joven que adquirió un poder espiritual magistral en muy poco tiempo, conocido como NEGEIA, un poder que adquirió sin precisar de ninguna pertera, cántico o gleufe como ocurría con su enemiga narutal, GEIA. Todo provenía de su propia mente, desarrollando cinco poderes asombrosos a los que dio nombre:
– TSio: Leer la mente
– TDio: Mover objetos con la mente
– TNio: Ver eventos futuros
– TGio: Control mental
– THio: Desplazar la conciencia
A raíz de ello, el poder de los dioses corría peligro, por lo que Bu decidió aislarla en el Atolón Dormido, un atolón que se encontraba a varios kilómetros de las costas de Sierra Florida, donde se pasaría toda la vida Tasayi, encerrada en un templo que, pasado el tiempo, sería conocido como
Templo Tasayi, en su honor.
Debido a su extraordinario poder, muchos habitantes de Buidan consiguieron desarrollar sus mismos poderes; no todos eran capaz de albergar los cinco que Tasayi poseyó, aunque pocos consiguieron lograrlo con el tiempo. Sin embargo, con el tiempo se supo que fue encerrada realmente en unas grutas bajo el suelo de Ossen.